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5 mitos acerca del almacenamiento en la nube

La “nube” no tiene mucho de celestial, pero sí mucho de real. Para los individuos significa que podemos usar nuestras computadoras, teléfonos y tabletas para acceder a nuestra información, donde sea que estemos. Para las empresas, implica que pueden acceder a recursos informáticos en una escala antes solo disponible para empresas de gran desarrollo y dinero.

No obstante, 50% de los oficiales en jefatura de sistemas (CIO o Chief Information Officer) reconocen “no saber todavía qué tipo de nube se adapta mejor a las necesidades de su negocio”, según precisa la consultora Gartner, que añade ocho de cada 10 directores de TI se dice “sumamente preocupado” por los riesgos que podrían generarse derivado de este entorno tecnológico.

Es por ello que el desconocimiento se mantiene como uno de los principales frenos para la adopción del cloud computing como una opción de negocio. ¿Cuáles cree que sean los mitos que se guardan detrás de una violación de seguridad podría hacer colapsar tu sitio, hacerte perder ingresos importantes y dañar tu reputación?

1.- La nube no es más que “una moda”

Gracias a plataformas como Dropbox, Google Drive y iCloud, pareciera que el concepto básico del cloud computing se convirtió en un cotidiano de la cultura popular hace apenas un par de años, no obstante, te sorprenderá saber que el término y las tecnologías detrás de la computación en la nube fue formulado en plena psicodelia… ¡En 1961!

Según precisan los registros históricos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la “epifanía” se le atribuye a John McCarthy, responsable de introducir el término “inteligencia artificial” y quien durante una conferencia sugirió públicamente la posibilidad de rentar las aplicaciones tecnológicas a manera de servicio, tal y como ocurre con el agua o la electricidad.

En aquel entonces, el pionero informático asombró a miles con la idea de vender “ambientes operacionales completos” y su vaticinio se vería consolidado casi cuatro décadas más tarde gracias a Salesforce.com, que en 1999 introdujo el concepto de “entrega de aplicaciones empresariales” a través de una página web.

Almacenamiento en la nube

2.- La nube es poco confiable para las empresas

Disponibilidad inmediata para ver, revisar y corregir tus archivos desde cualquier lugar y dispositivo debería producirle un poco de incertidumbre a la grandes empresas ¿No es así?

¡Falso! De acuerdo con cifras de la desarrolladora global de software CresCloud, el uso de soluciones empresariales en la nube entre empresas mexicanas pasó de 3.5 a un histórico 46% en los últimos cinco años, con lo que para 2020 se espera que 78% de las compañías del país adopten algún sistema en la nube.

A decir la firma, el cómputo en la nube fomenta el avance en la relación que guarda el hombre con la tecnología, ya que “las tareas realizadas en la vida diaria se ven simplificadas gracias a la mejor control de las ventas dentro de las pequeñas y medianas empresas, así como del inventario y el flujo de efectivo”.

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3.- La nube es propensa a ser hackeada

Podría pensarse que los centros datos en la nube son objetivos atractivos para los piratas informáticos, puesto almacenan grandes cantidades de información, sin embargo, “la seguridad también es uno de los mitos de la nube más fáciles de desacreditar”.

Conforme a Windows, esto se debe que los proveedores de servicios en la nube están obligados a acatar una bagatela de normas regulatorias y organismos como la International Organization for Standardization (ISO), la Payment Card Industry (PCI), el Data Security Standard (DSS), la International Standard on Assurance Engagements (ISAE) y el Sarbanes-Oxley Act, mismos que interceden por el consumidor en caso de que ocurran actividades fraudulentas por parte de los proveedores de cloud computing.

Eso sí: los riesgos de seguridad en los ambientes de la nube son exactamente los mismos a los que un usuario de TI tradicional se enfrenta… con un pequeño diferencial que Windows recopila en un comunicado: “La seguridad no solo recae sobre usted. La seguridad es una responsabilidad que comparte con su proveedor de hospedaje en la nube”.

Almacenamiento en la nube

4.- La nube es perjudicial para el medio ambiente

En realidad, el cómputo en la nube es bastante ecológico. Mientras que los centros de datos locales utilizan energía eléctrica en refrigeración, luz y mantenimiento, el hospedaje en la nube se apunta como proyecto de tecnologías verdes.

El Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y la Universidad de Northwestern calcula que, si todas las compañías de Estados Unidos llevaran los correos electrónicos, hojas de cálculo y gestión de clientes a la nube, disminuirían su huella digital en 87%, con lo cual se reduce ampliamente la contaminación ambiental.

Asimismo, un estudio de la organización londinense Carbon Disclosure Project estipula que este modelo de trabajo contribuye a mitigar a mitigar el cambio climático, pues minimiza en un 50% las emisiones de carbono a la atmósfera.

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5.- La nube es utilizada solo por geeks

El 75% de las grandes empresas utilizan el cloud computing para respaldar su información, 15 puntos porcentuales más que en 2015.

De acuerdo con la encuesta anual “El futuro de la computación en la nube”, de North Bridge el almacenamiento deslocalizado de la nube es lo que permite el funcionamiento de servicios de correo electrónico como Gmail y Yahoo, de liberarías digitales como Netflix, Spotify y Kindle.

En definitiva, la mayoría de empresas utilizan el cloud computing para pruebas y desarrollo (solo el 10.5% han confiado a la nube todos sus servicios tecnológicos), sin embargo otras van más allá y lo usan como parte troncal en sus áreas de negocio.

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Sobre el autor

Juan Pablo Arredondo
Juan Pablo Arredondo

Periodista mexicano con especialización en economía, temas de cultura y política internacional. Editor de contenidos y corrector de pruebas, cuenta con experiencia tanto en comunicación audiovisual como en relaciones públicas y eventos corporativos.

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